Rezaba porque este año fuera especial, y lo que más especial lo hacía eras tú, eras mi persona favorita. Después soñaba con un viaje a Japón junto a tí, pero Tokio ya no nos quiere. Fantaseé con verte en un concierto el 20 de Marzo, pero las fantasías sólo se reflejan en soñar contigo, ya que no soy nadie diferente. Pensaba que nuestro mundo sería pleno, pero ahora vivo en un mundo tan pequeño que lo mismo tengo que cambiarlo. Creía en todas mis falsas promesas, las cuales sé que, actualmente, son promesas que no valen nada. Intentaba que el tiempo me diera una esperanza, pero ahora no se qué puedo hacer para acabar a tu lado.
Pero prefiero mantener la idea de que yo sea Simon y tú, Garfunkel.
El mensaje lo mandé porque revoloteas en mi cabeza de forma continua, has hecho tu fortín y me he rendido, aunque sigo queriendo ser valiente.
Si no se nota por todo lo leído, te quiero y no me arrepiento de pronunciar esas 8 letras con su espacio correspondiente y era un buen día para decirlo.